Las zonas montañosas del norte, las colinas centrales y las llanuras del sur hacen de Lombardía una región ideal para disfrutar de la naturaleza en el norte de Italia, bien sea en familia, con los amigos o durante una breve escapada romántica. Entre sus numerosas atracciones naturales destaca el Lago Como, que descansa a la sombra de los Alpes y se encuentra rodeado por las encantadoras poblaciones de Bellagio, Varenna y Tremezzo. Otros destinos de interés incluyen la península de Sirmione, junto al lago de Garda, y la Val Camonica. En Sirmione es posible disfrutar de las populares Cuevas de Catullo, ruinas de una antigua villa romana, así como de su casco antiguo y sus baños termales. En lo que a la Val Camonica se refiere, este extenso valle de 1300 kilómetros cuadrados se extiende por las regiones de Brescia y Bérgamo y se encuentra salpicado de arte rupestre, pueblos medievales, localidades termales y restos arqueológicos romanos que harán las delicias de todo turista. Finalmente, si el turismo vinícola se incluye entre sus preferencias, las visitas a la localidad de Erbuso y la región de Oltrepò Pavese son de naturaleza indispensable. Allí podrá degustar vinos como el Franciacorta, L'Albereta y el Bonarda, rodeado del esplendor campestre de las inmediaciones. Por supuesto, nada mejor que acompañarlos de algunas de las especialidades de la región como son la sopa minestrone y el osso buco.
En la zona de Lombardía hay una serie de lagos de carácter muy turístico, que ofrecen actividades y ocio para toda la familia. Tanto los amantes de los deportes acuáticos como los que prefieren turismo de naturaleza pueden encontrar en ellos. En el Lago Mayor, que es el segundo más grande del país transalpino. En sus orillas está la ciudad de Stresa, donde se puede encontrar la Villa Ducale, que data del año 1770. Se puede coger el funicular sobre las montañas, que lleva directamente a la estación de esquí de la zona, por lo que también se puede visitar en invierno. En el lago están las islas Borromeo, que gozan de un clima templado y vegetación exuberante. Se puede hacer una visita de un díay degustar su gastronomía. En el lago de Garda se pueden visitar restos arqueológicos de origen romano. También hay una ruta de visita de castillos medievales y villas renacentistas en la zona, por lo que es perfecto para todos los amantes del arte y la Historia. Cerca de allí también se puede disfrutar de las cuevas de Grotte di Catullo, y hacer una pequeña excursión a Sirmione. Se pueden visitar las islas de los lagos, como la Isla Bella, una pequeña isla que alberga un palacio ocupando la práctica totalidad de su extensión, en estilo Barroco. Se puede practicar tanto el submarinismo como la pesca deportiva en estas islas, y son una alternativa al turismo de playa, para bañarse en aguas más tranquilas cualquier época del año.
La Lombardía es una región de Italia muy conocida y visitada tanto por turistas nacionales como extranjeros. Se encuentra ubicada al norte del país y hace frontera con Suiza, además de con el Piamonte y otras regiones de Italia. La Lombardía recibe numerosos turistas anualmente puesto que su capital es Milán, la capital de la moda y ciudad de referencia en el norte de Italia por su historia y patrimonio. Sin embargo, muchos desconocen que además de los atractivos culturales y económicos, la región también ofrece atractivos naturales que se pueden disfrutar durante todo el año, en pareja, en familia o con amigos. La montaña en Lombardia se ubica especialmente al norte, mientras que en la zona central y la zona sur predominan las colinas y las llanuras respectivamente. La zona montañosa más importante se compone de varios macizos alpinos donde se puede disfrutar en familia de diversas actividades deportivas en estaciones de montaña como Ponte di Legno, Alta Valtellina, Madesimo, Bergamo y Aprica. En invierno, los deportes más practicados son el esquí y el snowboard, mientras que cuando la nieve se deshace, en la montaña de Lombardia puede practicarse senderismo, escalada, paseos a caballo, marcha nórdica, ciclismo de montaña y un sinfín de actividades más. En la zona también se encuentran los lagos lombardos, todos de origen glaciar, en los que se puede disfrutar de un delicioso baño en verano.
Lombardia es una región italiana que debe gran parte de su fama internacional a su exclusiva gastronomía, así como al cultivo de vinos únicos y de gran calidad. Los turistas que llegan hasta Lombardia no deben dejar de visitar alguna de las múltiples rutas del vino que existen, y tampoco deben olvidar recorrer algunos restaurantes de prestigio y que sirven comida autóctona. El tipo de vinos cuya producción predomina en la región son los espumantes, y tanto tintos como blancos, llegándose a producir en un solo año prácticamente treinta millones de litros de este preciado líquido. Una de las rutas de vinos más solicitada por los turistas es la que transcurre por el valle de Valtellina, donde crece un tipo de uva denominada Nebbiolo y fruto del cual se extrae un tinto ligero con aroma floral. Sin embargo, el zona más amplia de producción vinícola es la que bordea el río Po, donde se producen una amplia variedad de vinos espumosos y que incluye las Termas de Salice Terme, donde también es posible disfrutar de una delicada gastronomía. Los amantes del patrimonio medieval disfrutarán, además, con la ruta de la Strada del Vino Franciacorta. En cuanto a la gastronomía típica de Lombardia, la pasta y el queso tienen el protagonismo característico del país italiano. El queso Robiola o el Grana padano son unos clásicos, pero también es interesante probar platos como los Tortelli di zucca, el Risotto a la milanesa, la Cotoletta o la Bresaola de Valtellina. Los amantes de los postres no deben quedarse sin probar el auténtico Panettone o saborear la bebida Campari, que suele consumirse durante los primeros momentos de la comida.
Estoy de visita en Lombardía y me dejo deslumbrar por el parque regional más antiguo de Italia, ubicado entre las provincias de Milán, Pavía y Varese. Este espléndido parque, alberga una cantidad numerosa de senderos. Mamíferos, pájaros y peces viven rodeados de la exquisita arquitectura compuesta por castillos, iglesias urbanas, fortalezas y santuarios. El objetivo principal del parque es la protección del río Ticino y de las áreas que lo rodean. Con un ecosistema completo, entre las especies de mamíferos se observan: zorros, garduñas, jabalíes y conejos salvajes, sólo por mencionar algunos. En cuanto a los pájaros se destaca la especie acuática como: la garceta, la garza imperial, la garza real, la garcilla cangrejera y el martinete. En las aguas del río Ticino podemos encontrar alrededor de 40 especies de peces. El parque se puede visitar en cualquier estación del año ya sea: a pié, en bicicleta o en canoa recorriendo el río. El único consejo, que podría parecer una obviedad, es el de cuidar de no alterar el equilibrio del ecosistema, interactuando de manera inoportuna con la fauna y la flora. Desde el Lago Mayor y hasta el Po podemos encontrar una gran variedad de museos con una importante arqueología y arquitectura religiosa compuesta de monasterios y abadías. Merece un comentario aparte en Arsago Seprio el baptisterio construido en el siglo XII. De gran interés, es el Castillo Vigevano (Castello Vigevano) constituye una de las obras fortificadas más importantes de Italia. Este es el gran desafío del parque: ser un pulmón de aire puro cerca de las grandes ciudades industriales del norte de Italia.