Para todos los amantes de las vacaciones de sol y playa tienen en las Playas de Emilia Romaña un destino donde disfrutar de un lugar único. Desde el río Po hasta las primeras estribaciones de los Apeninos, esta zona de Italia es una de las más fértiles además de las más visitadas a lo largo del año. El Mar de Emilia Romaña, es el Adriático, un lugar que resalta ante todo por su impresionante historia, además de poseer alguno de los paisajes más espectaculares de toda la costa mediterránea. Entre sus playas destacan algunas de las más grandes de toda Europa junto con algunas de las más maravillosas. Entre ellas destacan la de Rimini, una extensa playa a orillas de la ciudad con el mismo nombre, la playa Cattolica, lugar de arenas doradas y aguas tranquilas y donde se entiende bien la esencia del Mar Adriático, las playas conocidas como el Lidi- Ravenatti, un conjunto de playas sobre un fondo verde creado por los bosques que las circundan y muy cerca de la ciudad de Rávena, o la playa Cesenático, un autentico complejo de recreo creado junto al mar y perfecto para disfrutar de unas vacaciones en familia con todo lo que necesita. Una de las playas que nadie debería perderse es la playa de Riccione, sobre unas marismas y con uno de los amaneceres más bonitos de toda Italia. Un destino de vacaciones perfecto para los que busquen la tranquilidad del sol y la playa y la aventura de alguna de las ciudades con más renombre de toda Italia sin olvidarnos de su suculenta gastronomía.
¿Piensas en un fin de semana o transcurrir algunas horas sobre la nieve en familia? Entonces, te presento a ¡Piane di Mocogno! Estación de esquí desde el año 1928, se encuentra ubicada a una hora en coche aproximadamente desde Módena, sobre el Monte Cantiere. Aquí, se puede practicar el esquí de descenso, alpino, nórdico, el fondo con 4 anilos y más de 40 kilómetros de pistas: otro lugar ideal para la práctica de esta disciplina. Piane di Mocogno, ofrece todos los servicios para disfrutar de unas vacaciones con los más pequeños. Y es así: aquí se observa que toda la familia se divierte, con el baby park y el tapis roulant. Lugar ideal también para los principiantes. En general, es el lugar donde uno va de pequeño, y lo recuerda para siempre. En Piane Mocogno, se puede disfrutar también de una exquisita gastronomía: después de un día dedicado a la diversión, con las diversas propuestas de platos tradicionales y especialidades gastronómicas. La gema de esta localidad del Apenino de Módena es la presencia del destacado Observatorio Astronómico del Frignano.
La región de Emilia Romaña es una de las zonas más importantes en cuanto a la producción de vino pero que también destaca por su deliciosa gastronomía. La primera de las paradas obligatorias sería la ciudad de Rimini y su entorno. En esta zona podemos degustar los deliciosos platos con tradición marina y los más conocidos platos de anguila, símbolo de la ciudad. Junto a estos platos destacamos los vinos con denominación de Trobianno y Pagadevic. En nuestro viaje al interior de la región hemos de conocer la zona de Cesi y Catroviano, productora del conocido vino espumoso Lambrusco. Sus bodegas y amplios viñedos son una postal perfecta de la región y degustar sus espectaculares platos como los Tortelinni, los Ciccioli a base de chicharrones o Gnocco, un plato de empanadillas con manteca de cerdo, que junto al fresco vino es algo que no puede faltar en ninguna guía de viaje. La ciudad de Bolonia es el centro de las visitas de la región. En la misma encontramos la denominación de origen de Reno, con espectaculares vinos blancos y rosados y con una gastronomía propia pero con gran influencia en el norte y centro de Europa. La región de Piacenza es la zona más occidental y en ella podemos encontrar a su vez buenos vinos con denominación de origen Piacentini y una gastronomía basada en la carne y los productos lácteos. Por último destacamos la zona de la ciudad de Parma. En está región podemos encontrar alguno de los productos más característicos Italia como el queso parmesano, el salami picante o los platos relacionados con aves de corral. En cuanto a sus vinos, destacamos la denominación de origen de Reggiano.
La Emilia Romaña es una de las regiones más pobladas y antiguas de Italia, encontrándose en sus montes numerosos restos del Paleolítico. Esta región se ubica en el noreste de la península italiana y es una tierra de contrastes entre las zonas de mar y montaña. La montaña en Emilia Romana está formada por los montes de los Apeninos Tosco Emilianos y los Altos Apeninos, zonas de gran belleza natural y en la que es posible disfrutar de espectaculares parques y reservas naturales. La Emilia consta de las provincias de Bolonia, Ferrara, Forli-Cesena, Módena, Parma, Piacenza, Rávena, Reggio Emilia y Rímini. Unas provincias en las que podrá encontrar todo tipo de paisajes, de costero a montañoso, disfrutando de unas vacaciones únicas en las que combinar playa, actividades deportivas en el monte, excursiones y actividades medioambientales, visitas a monumentos artísticos y yacimientos arqueológicos y degustaciones gastronómicas en un ambiente sereno. Unas vacaciones en la montaña en Emilia Romana son ideales para divertirse en familia o en pareja recorriendo a pie o caballo los parques y reservas naturales de Parma y Piacenza, para después tomar un respiro y relejarse en los centros termales y spas de Bagno di Romagna o Salsomaggiore. En la región de Módena le espera el Parque Regional de los Altos Apeninos, una de las zonas más ricas desde el punto de vista medioambiental y con alturas como el monte Cimone, cima que supera los 2000 metros. En Bolonia y en la Emilia Romaña también abundan las zonas montañosas como el Corno delle Scale o el Monte Cusna, cercanos a los 2000 metros de altura, y con Parques Regionales de gran belleza.