Con un total de costa sobre el Mar Adriático de casi 200 kilómetros, el conocido como Mar Veneto es uno de los destinos de sol y playa favorito por miles de turistas tanto italianos como internacionales, destacando los austriacos y alemanes, de toda Italia. La práctica totalidad de la costa está salpicada por grandes playas que son conocidas como las Playas Veneto, con amplios espacios, aguas cristalinas creadas por las mareas y arenas doradas en torno a importantes pueblos que destacan tanto por su oferta de ocio como por su historia. Entre las principales playas de la zona, destacan la playa de Bibione, en pleno centro de centro turístico del mismo nombre y de gran amplitud y con una interesante oferta para toda la familia, la playa Duna Verde muy cerca de la ciudad de Venecia y con amplios espacios, la playa Cavallino, una de las más tranquilas y olvidadas por la mayoría de los turistas y con bandera azul, la de Chioggia, con espectaculares vistas y esplendidos restaurantes a píe de playa, o la de Eraclea Mare con arenas blancas y finas y rodeada por un precioso bosque de pinos. Todas estas playas destacan ante todo por su situación y sus largos veranos. La mayoría se sitúan al sur de la ciudad de Venecia y son la mejor apuesta para unas vacaciones de sol y playa. Este tipo de ocio puede ser complementado con la visita a ciudades con amplia historia que salpican la costa desde la ciudad de Venecia.
Los turistas que deseen disfrutar de unas auténticas vacaciones de montaña en Veneto deben saber que esta región se encuentra al noreste de Italia y que la capital es la bella Venecia. Por su tamaño Véneto constituye la octava región del país y destaca entre otras cosas por la belleza de sus paisajes donde las montañas, las colinas y las llanuras confluyen en una combinación de tonalidades verdes. Además del turismo de montaña donde destacan el macizo de la Marmolada en los montes de los Dolomitas, la región de Véneto cuenta con un gran número de ciudades dignas de ver y conocer, sobresaliendo por encima de todas la capital, la apacible y a la vez deslumbrante ciudad de Venecia. Conocer la ciudad de Venecia y su laguna es uno de los principales atractivos turísticos de la región, siendo ambos Patrimonio de la Humanidad por parte de la UNESCO. Los amantes del turismo de montaña cuentan en esta región con múltiples opciones para alojarse y practicar el deporte de invierno por excelencia, el esquí o el snowboard. Las estaciones de montaña de Cortina D´Ampezzo, la estación de Sappada, la estación de Alleghe, la estación de San Vito di Cadore, la estación de Zoldo Alto, la estación de Treviso, la estación de Asiago o la estación de Falcade denotan la importante influencia que tiene la práctica del esquí en esta localización italiana donde las pistas de mayor calidad y extensión confluyen en alojamientos para todo tipo de perfiles de los visitantes.
La región de el Véneto ha recogido en siete milenios algunos de los principales testimonios histórico y artísticos de la humanidad, lo que ha hecho que se convierta en punto de referencia cultural sin igual en la península itálica y uno de los destinos turísticos más buscados en el mundo. Por eso, viajar aquí en familia o en pareja para descubrir sus maravillas es una magnífica opción. Los hallazgos más antiguos de la región se encuentran en la ciudad de a Verona y se componen de miles de petroglifos diseminados a lo largo de la costa oriental del Lago de Garda. En esta ciudad también se pueden visitar las casas de dos de los personajes más populares de la literatura universal: Romeo y Julieta. En la Edad Media se pueden encontrar características distintivas dependiendo de la zona de la región. En la laguna de Venecia, el comercio frecuente con el sur del Mediterráneo, hizo que se fusionara el arte local con elementos de la cultura oriental, dejando señales claras en la arquitectura de los palacios e iglesias. En el interior de una de las regiones más bellas del mundo, se pueden visitar la iglesia lombarda de San Giorgio en Valpolicella, la románica de San Zeno Maggiore de Pádova y la Iglesia de los Santos de Felice y Fortunato de Vicenza. En la propia ciudad no hay que dejar escapar una visita a la plaza de San Marcos, así como un paseo por el Gran Canal. En Padova se puede disfrutar del realismo pictórico de Giotto: la capilla del palacio con frescos de 1302. En la edad media dejó testimonios que se encuentran en pueblos y aldeas y que muestran en sus paredes intactas. Se trata de verdaderos monumentos urbanos: Cittadella, Castelfranco Veneto, Marostica, Este, Montagnana y Monselice, entre otros muchos núcleos habitados.
El Veneto, y su bella capital, Venecia, se ubican en el noreste de Italia. Una región muy rica en vinos tintos y blancos como el Breganze Blanco, el Soave, el Amarone della Valpolicella o el Bardolino. Unos vinos que han alcanzado una gran popularidad y fama mundial por su sabor y calidad, siendo especialmente conocidos sus vinos espumosos como el Prosecco de Conegliano-Valdobbiadene. Alrededor del vino hay numerosas rutas que invitan a conocer la variedad, aromas y paladar de estos vinos, así como la espectacularidad de las villas y el paisaje de la región. No puede olvidarse tampoco la importante presencia que las especias orientales y la influencia de la cocina austríaca tienen en la gastronomía del Veneto. Una cocina rica, variada y llena de sabores y aromas que quedan reflejada en platos como la soapa calda; las setas y la carne de corzo, típicas de la zonas alpinas; las alubias de Lamon, el apio de Verona o los quesos de la meseta de Asiago. Otros ingredientes especiales son el arroz, todo tipo de verduras y la polenta. Las carnes se preparan de forma sencilla, siendo típicos los embutidos de carne de cerdo como el salami. El pescado tiene también una importante presencia, siendo habituales los platos de pescado y marisco como los espagueti con almejas. Los postres tienen en el pandoro de Verona uno de los dulces más representativos, junto a él se destacan los frittelle o buñuelos, las zaletti o los galani, estos últimos muy típicos de Carnaval.